iluminar el baño

La iluminación es muy importante en todas las estancias del hogar, en especial, en el baño, un espacio que debe ser confortable y relajante. Sin embargo, es precisamente allí, donde cometemos más errores de este tipo.

Una modificación en la distribución de los puntos de luz, en las bombillas o en las lámparas, puede aportar un cambio extraordinario al cuarto de baño. Si no tienes muy claras las premisas a seguir para iluminar esta estancia, ¡sigue leyendo!

Funcionalidad y decoración

En primer lugar, hay que destacar que el baño debe contar con una iluminación de calidad. Y esto se logra colocando detalles como lámparas, que sean decorativas al mismo tiempo que funcionales; así como empleando rieles de iluminación, apliques o focos empotrados en lugares específicos.

Combinar los diferentes tipos de luz

Los tipos de luz que podemos incorporar a nuestro baño son: indirecta, puntual y general. Una buena combinación permitirá un espacio equilibrado y cómodo.

Cuando se coloca iluminación indirecta es para direccionar el foco de luz a esas partes que queremos ver con más claridad. Por su parte, la iluminación general es para todo el espacio, es imprescindible que sea homogénea y que no produzca sombras en ningún lugar. Mientras que la iluminación puntual, se suele colocar en el espejo de tocador, para ser usada solo cuando haga falta; aunque también puede resultar útil en el área de la bañera o ducha.

Fortalecer la luz natural

Para los cuartos de baño, la luz natural es imprescindible, y por lo tanto, hay que tratar de sacarle provecho al máximo.

El cristal de las ventanas debe ser translúcido o transparente para permitir la entrada de la luz del sol; mientras que una cortina o visillo fino permitirá la intimidad, a la vez que no resultará un obstáculo para la luz. Evita colocar plantas u objetos que impidan el paso de la misma.

Para intensificar la luminosidad, coloca un espejo que refleje los rayos de sol, que además dará una sensación de amplitud.

¿Qué bombillas utilizar?

Este es una duda muy frecuente al momento de decidir sobre la iluminación del baño. Las bombillas halógenas proporcionan luz blanca que puede emplearse tanto en la iluminación general como en la puntual, y son ideales para colocar en focos empotrados. Sin embargo, emiten calor.

Las bombillas LED son muy eficientes para iluminar el baño, de bajo consumo y el calor que emiten es menor, por lo que son ideales para colocar en espejos.

Interruptores independientes

Si vas a colocar diversos puntos de luz en el cuarto de baño, es fundamental emplear interruptores independientes para evitar el consumo innecesario; sobre todo, para actividades específicas. Por ejemplo, si cuentas con un punto de luz en la ducha, otro en el espejo y otro de manera general, y alguien entra a lavarse las manos, solo necesitará alguno de los dos últimos.

Por otra parte, los interruptores que gradúan la intensidad de la luz perfectos para el baño, ya que permiten crear espacios más acogedores.

Por último, todas las lámparas y apliques que se utilicen deben cumplir con el requisito indispensable de la estanqueidad, para soportar la humedad y el posible contacto con el agua.

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