Compartimos mucho de nuestro tiempo con este artefacto, en especial en las épocas del año más frías, y sin embargo, aun no lo conocemos del todo. Se trata de los radiadores de calefacción central, cuya función es transmitir el calor de la caldera a todo tu hogar. En Reiteman sabemos la importancia de cada detalle en tu vivienda, y por eso queremos contarte sobre todo al respecto de tus radiadores. Hoy es el turno del detentor del radiador, una pieza imprescindible para los radiadores centrales del que sabrás más a continuación.

¿Qué es el detentor del radiador?

El detentor es un dispositivo en forma de válvula, que es el encargado de regular la salida del agua del radiador. Usualmente, se sitúa en uno de los extremos inferiores del radiador y su principal función es controlar el flujo de agua en su salida y el tiempo de permanencia dentro de los elementos del radiador. Algo realmente útil, sobre todo, durante trabajos de mantenimiento, obras y sustitución. 

¿Para qué sirve?

Básicamente, el detentor sirve para evitar molestias y costes innecesarios permitiendo independizar el radiador de la calefacción central. Además, con un detentor el proceso de “llenado y vaciado” del radiador ya no será necesario. Y es que con esta pieza, se evitaran pérdidas importantes de agua y posibles daños en la instalación. Un elemento un tanto pequeño, en comparación de los grandes beneficios que ofrece.

Consejos para sacar máximo partido a los radiadores

Además del uso del detentor para potenciar el uso de tu radiador, existen algunas claves para eso. A continuación te mencionaremos algunos consejos para sacar máximo partido a los radiadores:

  • Ni tapas, ni pintura: para mejorar el funcionamiento de un radiador, lo más aconsejable es evitar taparlo con muebles o cortinas pesadas que dificulten el paso del calor. Tampoco se recomienda pintar un radiador, puesto que, cuantas más capas de pintura mayor será la dificultad para trasmitir el calor.
  • Limpieza y mantenimiento: una limpieza periódica, es fundamental para mantener el funcionamiento de tu radiador en buen estado. Utiliza un paño suave y deslízalo por su superficie al menos 1 o 2 veces por semana.
  • Purgar antes de encender la calefacción: ¿meses sin utilizar tu radiador? Es probable es que esté lleno de bolsas de aire que puedan generar problemas al encender la calefacción. Purga tu radiador para evitar ruidos extraños y daños graves en la instalación.

Conocer sobre todas las partes de tu radiador y como sacar el máximo provecho de ellas, es una forma ideal para optimizar cada aspecto de tu vivienda.

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