garantía

Toda reforma llevada a cabo en una vivienda, tiene sus pros y sus contras, ya que el tema de los presupuestos puede ser un dolor de cabeza para aquellas personas que deseen hacer una reconstrucción de sus hogares. Por ello, muchos clientes se preguntan si existe alguna garantía que les proporcione un poco de tranquilidad, en caso de que algo haya salido mal en la reforma de sus hogares tras haberlo ya finiquitado.

Garantías para la reforma de una vivienda

En la mayoría de los casos las empresas que están encargadas para la reforma de una vivienda, realizan un planteamiento al cliente del presupuesto que llevaría la reconstrucción para que estos mismos puedan evaluar su conveniencia y llegar a un acuerdo en cuanto a la forma de pago.

Además, la empresa que está a cargo de este tipo de trabajo, tiene el deber de proporcionarle a los clientes los datos importantes que conllevan las reformas, así como el tiempo que se tardarían en la reconstrucción de la vivienda, el precio total con los impuestos incluidos, los materiales que utilizarán, la mano de obra y por último, el periodo de validez de la obra que va a realizar y su garantía.

¿Cómo funciona la garantía en una reforma?

En cuanto a la garantía se refiere, la empresa encargada de realizar la reforma, emite una factura con todos los gastos que se llevaron a cabo, materiales y la mano de obra. Esto sirve para que el propietario de la vivienda pueda hacer algún tipo de reclamo a la empresa encargada de la reforma en caso de que ocurra algún inconveniente con la misma, debido a que estos mismos son los responsables de cualquier tipo de fallo que ocurra con el trabajo, dentro del tiempo establecido por ley.

Las garantías están recogidas en la Ley de Ordenación de la Edificación 38/1999 que diferencian 2 casos:

  • Si se trata de prestación de algún servicio en concreto, son 6 meses como plazo máximo para reclamar.
  • En caso de una reforma integral se respetan los mismos plazos que en caso de ser una nueva edificación:
  • 1 año: defectos en acabados tipo pintura, revestimiento, alicatado…
  • 3 años: defectos que impidan la habitalidad de la vivienda como pueden ser humedades, falta de aislamiento térmico…
  • 10 años: defectos que afecten a la propia estructura del edificio y que por tanto, comprometen su estabilidad.

Si el dueño de la vivienda cuenta con una garantía, puede hacer efectivo cualquier tipo de reclamo, relacionado a la reforma, que esté afectando la estructura de su hogar, pero si lo hace fuera del tiempo y la garantía ha expirado, el gasto de una nueva reforma deberá correr por su cuenta.

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