Suelo laminado: tipos, ventajas y desventajas

El suelo laminado es un tipo de suelo de madera y una excelente alternativa para reformar tu suelo, con él podrás darles un nuevo aspecto a tus estancias en poco tiempo, ya que, su sistema de instalación es rápido y sencillo. Además, este tipo de pavimento puedes instalarlo directamente sobre tu desgastado suelo.

No debemos confundir el suelo de tarima con el suelo laminado, aunque  el suelo laminado se integra muy bien con cualquier estilo decorativo, cuenta con una relación calidad-precio muy atractiva, presentando una amplia gama de diseños, colores y modelos tanto para interiores como exteriores. Existen diversos acabados que imitan de forma realista la madera u otros materiales, veamos más sobre ellos.

Tipos de suelo laminado

Un suelo laminado está compuesto por varias capas de diferentes materiales, generalmente derivadas de la madera, que otorgan características únicas para poder resistir el tráfico constante. La siguiente clasificación explica el grado de resistencia a la abrasión:

·      Suelo laminado de uso doméstico moderado: uso residencial, ideales para habitaciones y dormitorios.

·      Suelo laminado de uso doméstico general: para suelos de uso medio, como salones y salas de estar.

·      Suelo laminado de uso doméstico intenso: de mayor resistencia, para salones y pasillos.

·      Suelo laminado de uso comercial general: su uso es intermedio, es ideal para oficinas, boutiques y tiendas comerciales.

·      Suelo laminado de uso comercial intenso: es perfecto para áreas de alto tráfico, por ejemplo: escuelas, almacenes, supermercados, entre otros.

De igual forma, según su proceso de fabricación se pueden distinguir dos grandes tipos de suelos laminados:

·      De presión directa: está compuesto por 4 capas, que aportan una gran resistencia y durabilidad. Se pueden instalar en vivienda y comercios con tránsito intermedio.

  • De alta presión: fabricados con 7 capas, para instalarse en lugares públicos de alto tránsito.

Ventajas y desventajas:

El suelo laminado se caracteriza por imitar de manera excelente la madera, no obstante, te recomendamos que consideres las ventajas y desventajas que ofrece este tipo de pavimento antes de decantarte por una opción.

Ventajas

  • Su instalación es rápida y sencilla.
  • Se puede instalar sobre otros pavimentos sin necesidad de retirar el anterior.
  • Tiene un precio accesible en comparación a otros revestimientos.
  • Posee una belleza estética, con diversidad de colores y acabados.
  • Es fácil de limpiar y mantener, solo no debes aplicar ningún tipo de producto abrasivo.
  • Evita la proliferación de bacterias y hongos.
  • Tiene una gran resistencia y durabilidad, tiene en consideración el tipo y la calidad del suelo.

Desventajas

  • Algunos tipos de suelos laminados de baja calidad, pueden producir una descarga electrostática, ya que, no fueron tratados antiestáticamente.
  • Cuando se daña no puedes lijarlo o rellenarlo para renovar o reparar su aspecto.

Sin duda, el suelo laminado se ha convertido en una opción inmejorable ante el tradicional suelo de madera, debido principalmente a sus precios competitivos y el mantenimiento sencillo, no obstante, recomendamos que su instalación sea realizada por profesionales en área para que no corras el riesgo de sufrir algún tipo de inconvenientes en sus juntas o bordes. 

Así mismo, en Reiteman contamos con un equipo de especialistas dispuestos a asesorarte y aclarar cualquier duda, sobre el tipo de suelo laminado que mejor se adapta a tus espacios.

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