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Consejos y trucos de reforma para aprovechar la luz natural en el hogar

Trucos de reforma: cómo aprovechar la luz natural en tu hogar

La iluminación es uno de los aspectos más importantes a la hora de reformar o decorar una vivienda. Concretamente, la luz natural es sinónimo de fuente de vida, energía, optimismo… Y si, además, a eso le sumamos que gran parte de nuestro tiempo la pasamos en espacios interiores, el aprovechamiento de la luz natural en el hogar se convierte en un factor imprescindible.

¿Qué beneficios aporta la luz natural en el hogar?

Contar con una adecuada iluminación, procedente del sol como fuente natural, nos va a permitir disfrutar más y mejor de nuestra casa, puesto que se generará una sensación de amplitud en un espacio que parecerá más cálido y armonioso.

Y no solo eso, sino que a nosotros también nos proporciona muchos beneficios. Por ejemplo, mejorar nuestro ánimo y nuestra productividad, combatir mejor los estados de estrés o depresión e incluso reforzar nuestro sistema inmunológico.

Además, aprovechar al máximo la luz natural en el hogar ayuda a reducir el consumo energético y el importe de las facturas de luz, pero también nos permite contribuir a un mundo más sostenible. Al depender menos de la iluminación artificial, reducimos el uso de electricidad y, a su vez, disminuye la cantidad de emisiones de CO2 asociadas a la generación de energía.

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8 consejos para aprovechar al máximo la luz natural en tu hogar

Una vez que hemos conocido la importancia de hacer un uso eficiente en casa de la luz natural, la gran pregunta es cómo podemos sacarle el máximo provecho a este tipo de iluminación.

Para ello, es importante tener en cuenta los consejos que recogemos en este post a la hora de realizar una reforma integral. No importa si tu casa es más o menos luminosa, pon en práctica estas recomendaciones para aprovechar la luz natural en el hogar y conseguirás multiplicar cada rayo de sol que entre por tus ventanas y minimizar el consumo de luz eléctrica.

1. Evitar las barreras en los puntos de entrada de luz natural del hogar

El primer consejo parece una evidencia, pero hay ocasiones en las que ciertos elementos situados en el exterior de las ventanas, como plantas, maceteros o rejas, suponen una barrera para la entrada de la luz. Si son prescindibles y se pueden eliminar, el acceso de la iluminación a la estancia será mucho más sencillo.

En cuanto a la parte interior de las ventanas, tan solo tenemos que intentar liberarlas y mantenerlas despejadas de objetos que puedan dificultar el paso de los rayos de sol. Lo ideal es que no haya plantas, muebles, adornos y otros elementos que opaquen la luz que llega del exterior, impidiendo que se distribuya por el espacio. Cuanto más despejada esté esa zona, más iluminación habrá y más fácil será que se disperse.

Despejar los puntos de entrada de iluminación como las ventanas para aprovechar la luz natural en el hogar

2. Instalar ventanas amplias y marcos blancos

Para que el sol entre lo máximo posible en casa, es necesario tener unos ventanales amplios. Podemos plantearnos la posibilidad de que las ventanas ocupen un área equivalente al 10 o al 20% de la superficie, que es la cifra que se suele recomendar para garantizar un óptimo aprovechamiento de la iluminación.

No hay duda de que cuanto más grandes sean las ventanas, más fácil será que entre la luz natural. Pero hay otros aspectos que, aunque no son relativos al tamaño, también influyen. Por ejemplo, optar por marcos blancos o en colores claros contribuirá a potenciar la luminosidad, pues estos reflejarán la luz con mayor profundidad en la habitación (una gran ventaja frente a los marcos más oscuros).

El otro punto relevante relativo a las ventanas es la limpieza. Es fundamental mantener los cristales siempre lo suficientemente limpios para que puedan cumplir su función. Lo ideal es llevar a cabo esta tarea en un momento del día en el que el sol no dé directamente en la ventana. Esto evitará que los productos se sequen muy rápido y dejen restos o marcas.

3. Utilizar cortinas translúcidas, claras y ligeras

Estarás de acuerdo con nosotros en que de poco sirven unos amplios ventanales si luego los cubrimos con cortinas opacas, ¿verdad? Las cortinas densas o de colores oscuros suponen otra barrera para la luz natural, ya que pueden absorberla o bloquearla.

Y aunque esa luz en casa puede llegar a ser incómoda o molesta, sobre todo en las horas del día en las que más incide, no queremos prescindir de las cortinas.

La mejor opción en estos casos, para quienes quieren disfrutar de la luz del sol, y a la vez preservar cierta intimidad, es utilizar cortinas translúcidas o semi translúcidas.

Los tejidos más ligeros y de colores más claros nos ayudarán a que, aunque las cortinas estén desplegadas, podamos seguir disfrutando de una buena iluminación en nuestro hogar.

Hay también otros elementos destinados a este mismo fin, como las persianas, los estores, los toldos, las pérgolas, etc. Se pueden instalar varios de ellos para controlar y regular la entrada de luz en función de las necesidades que tengamos en cada momento.

Gran ventanal en el salón de una vivienda con cortinas translúcidas para para aprovechar la luz natural en el hogar

4. Cuantas menos puertas y paredes haya, mejor

Algo que tenemos que tener siempre presente es que los espacios bien abiertos y amplios se llevan estupendamente bien con la luz natural. Por el contrario, si la casa tiene muchas pareces o espacios aislados, impedirá la distribución de la iluminación.

Por este motivo conviene, en la medida de lo posible, apostar por plantas abiertas, evitar muros o tabiques innecesarios, tratar de ubicar cocina, comedor y salón/sala de estar en un mismo ambiente para que la luz sea más homogénea… Solo de esta manera conseguiremos que la luz fluya entre las estancias.

Y si hay elementos, como por ejemplo las puertas, de los que no podemos prescindir, una gran idea es que sean de cristal/vidrio o correderas y siempre en tonos claros, blancos o de madera clara.

5. Prestar atención a la distribución

No solo hay que cuidar las zonas de entrada de los puntos de luz. Aunque podría parecer irrelevante, a la hora de aprovechar la iluminación natural y reducir el consumo de luz eléctrica es importante pensar en la distribución de los muebles.

Un espacio abarrotado puede obstruir el flujo de luz, por eso el primer paso es no sobrecargar con muchos muebles o adornos. Cuantos más haya, más sombras proyectarán, oscureciendo el espacio, y más difícil será la circulación de la luz natural.

Dicho esto, es preferible optar por una decoración minimalista, con muebles bajos (que no tapen puertas ni ventanas), sencillos y no muy densos. También se pueden elegir elementos decorativos en los que el cristal o los detalles metálicos sean protagonistas, para que la luz pase por ellos y se mueva con más facilidad.

6. Hacer una correcta elección de los colores

Una adecuada elección del color puede ofrecer muy buenos resultados cuando el objetivo es aprovechar la luz natural en casa.

Tanto los colores de los muebles como los de las paredes o techos deben potenciar la luz natural, por lo que deben ser claros. Los colores blanco, beige, gris, pastel o los tonos crudos se encargarán de reflejar la luz por toda la estancia, creando una sensación de mayor amplitud y luminosidad.

Del mismo modo, el techo y el suelo también deberían respetar esa paleta de colores claros, evitando los marrones, el negro o los azules más oscuros.

Salón con grandes ventanales y sofás en colores grises y beiges para aprovechar la luz natural en el hogar

7. Decorar las paredes con espejos

Más allá de ser un elemento decorativo y funcional, los espejos son la mejor opción para reflejar la luz si se colocan de forma estratégica. Por tanto, incluirlos en la decoración de nuestra casa es una estrategia realmente eficaz para que parezca más grande y para que la iluminación llegue a todos los rincones.

Los espejos aportan mayor profundidad y amplitud a cualquier estancia, multiplicando la luz de forma exponencial. Lo que hacen es, en lugar de absorber los rayos que entran por las ventajas, los reflejan, permitiendo su propagación hacia esas zonas alejadas de los puntos de entrada de luz natural.

Lo ideal es colocar espejos cerca de las ventanas, donde puedan captar la luz entrante y redistribuirla por el espacio, multiplicando la sensación de amplitud.

8. Instalar cristaleras que sustituyan a las paredes

Si lo que necesitamos es separar espacios o marcar límites entre las estancias de nuestra vivienda, las cristaleras son la solución que mejor aprovecha la luz natural, sin ponerle barreras.

Así que, si es posible, consideraremos la opción de reemplazar algunas paredes sólidas por cristaleras o puertas con cristales. Estas, además de constituir una gran alternativa a los tabiques, aportarán una sensación de amplitud, no se opondrán al paso de los rayos del sol y permitirán que la luz fluya libremente entre las diferentes habitaciones.

Ahora sí, poniendo estos consejos en práctica, conseguirás aprovechar la luz natural en tu hogar. En Reiteman somos especialistas y tenemos más de 30 años de experiencia en reformas integrales, podemos ayudarte a conseguir el máximo potencial en tu vivienda, incluyendo la iluminación. ¡Solicita tu presupuesto ahora!

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